jueves, 25 de junio de 2009

Love Actually

Hoy he estado con mi novio viendo una película: Love Actually. Esta película ha sido un detonante para mí, me pilla en un mal momento. No puedo soportar desde hace meses la malloría de las cosas que salen de esa caja tonta... bueno, de la sociedad en general.
Hago lo que puedo por no volver a caer!! Hago lo que puedo por salir adelante!! Hago lo que puedo DIOSSS HAGO LO QUE PUEDO!!! Y sin embargo parece ser que la sociedad me dice que tengo que ser perfecta para merecerme ser querida. Me da mucha rabia porque soy muy querida, pero no me sirve de nada porque yo no me quiero, y esto se lo debo a la p... sociedad.
Escenas como esta:

O esta:

Escenas que nos dicen que si eres un tío da igual si eres guapo o feo, joven o viejo, alto o bajo, etc... da igual, puedes tener éxito en la vida, y puedes llevarte a la jovencita que te de la gana a la cama, y por su puesto... contra más mejor!!! total, si eres una tío no debes preocuparte más que en tener poder, pero eso sí, si has nacido con un par de tetas tienes que ser una top model o si no, según la sociedad estás destinada al anonimato y al fracaso.







...Y algunos ni eso...:

Me da igual que muchas de estas cosas sean críticas, fomentan esta desigualdad machista que mata a millones de chicas.










...Pero como siempre, soy yo contra el mundo, y ese es un peso demasiado grande para cualquier persona. Tengo miedo, pues últimamente están fallando mis fuerzas y tengo miedo de volver a caer... de hecho ya estoy callendo. Bendita sociedad!! ¬¬

martes, 16 de junio de 2009

FANTASMAS DEL PASADO


Hace ya mucho tiempo que borré mis viejos blogs y que borré contactos de mi cuenta. Llegué a pensar que no volvería a esto. Llegué a pensar que lo había superado... Pero no ha sido así.
Después de tanto tiempo sigo siendo una distorsión de mí misma, un reflejo burlón de lo que podría ser, un pasado que no me deja en paz... Por más que huyo, sigo siendo yo y mis fantasmas.

Antes era una parte de la balanza, estabilizada en un solo lado, sin dar mi brazo a torcer, y por volver a vivir decidí estabilizarla. Ahora soy una balanza totalmente desestabilizada, y aunque mi cuerpo está sano, mi mente sigue siendo una enferma que no puede escapar de sí misma.

No me gustan los extremos, pero parece ser que yo soy así.